1.4. Edad Contemporánea. Desde el punto de vista histórico comienza esta época en España, principios del siglo XIX, con la invasión francesa; iniciado el levantamiento del 2 de ma­yo de 1.808, las tierras piloñesas no son ajenas a las acciones emprendidas por las tropas españolas bajo el mando del general Nicolás Llano Ponte, que en el año 1.810 contribuyen a la victoria sobre el ejército francés, lo que determina el final de la Guerra de la Independencia (1.814).
En cuanto a la situación religiosa, es de destacar que durante este siglo la Iglesia fue combatida encarnizadamente por sus enemigos, lo que hace perder su influencia en la clase trabajadora especialmente en las grandes concentraciones industriales por falta de templos y parroquias. En este estado de cosas, las masas proletarias se inclinan hacia el marxismo que alienta el resquemor y el odio contra la religión.
Ante la nueva situación social, el papa León XIII promulga la encíclica Rerum novarum en el año 1.891, considerada como la carta magna del catolicismo social, en la que se hace hincapié en la necesidad de la intervención del estado para establecer una legislación social eficaz.- En el cuarenta aniversario de dicha encíclica, el papa Pío XI publica en 1.931 la Qua-drageslmo anno que reclama una mayor solidaridad entre el capital y el trabajo y una mejor distribución de los bienes de consumo.- De nuevo el magisterio de la Iglesia, en este tema, se hace patente con la encíclica Mater et magistra, promulgada por el papa Juan XXII en 1.961, que resume y actualiza la doctrina social de la Iglesia.- El papa Pablo VI, publica la encíclica Populorum progressio (1.967), sobre el desarrollo de los pueblos.
La influencia de aquellas corrientes sociales materialistas y corrosivas, que calan en las zonas fabriles, apenas es apreciada en las comarcas rurales, lo que propicia un normal desarrollo de la vida religiosa en general, y en particular a las gentes de Pilona en la que los párrocos de sus feligresías han sabido continuar transmitiendo el evangelio y el magisterio de la Iglesia con ejemplar eficacia, sumando a ello su alejamiento de las zonas más conflictivas socialmente.

A finales del siglo XIX, concretamente en 1.884, toma posesión de la sede de Oviedo el dominico Fray Ramón Martínez-Vigil; este obispo natural de Asturias, con una gran capacidad de trabajo y de organización, conoce perfectamente las necesidades de la diócesis en los distintos arciprestazgos de la provincia, pero a pesar de ello no duda en recorrer todas y cada una de sus parroquias, en varias ocasiones, antes de proceder a una reorganización de las mismas con el fin de lograr una más equilibrada atención a los fieles asturianos.- Después de dotar al Cabildo catedralicio de nuevos estatutos, trabajó inten­samente para dotar al clero de un nivel intelectual más elevado, sin olvidarse de atender las necesidades y peticiones de los fieles más humildes, con la celebración de dos sínodos diocesanos.- Este bondadoso obispo, que también fue un magnífico escritor, permanece en activo como tal, hasta el año de su muerte (1.904).
El arciprestazgo pilones sufre la correspondiente reestructuración con la incorporación de nuevas feligresías y el acoplamiento de otras, quedando establecidas las veintidós parroquias que existen en la actualidad; se crean las de Artedosa, Espinaredo, Maza, Miyares (a la que se incorpora la de Vallobal), Los Montes y San Antonio. Se amplían y reconstruyen algunos templos (Anayo, Borines, Espinaredo, La Marea, Maza, Pintueles, Sevares y Villamayor) y se construyen de nueva planta en : Artedosa, Miyares, San Román de Villa e Infiesto.
Durante el año 1.936 (guerra civil española) el odio políticoreligioso dejó sus huellas de destrucción en todos los templos de Pilona, fueron quemados sus altares y destruidos sus edificios salvo algunos, librados en función de su empleo utilitario (no religioso), si bien es de destacar que tales tropelías fueron realizadas por gentes no radicadas en nuestro municipio, y que los piloñeses se opusieron incluso con los riesgos que entrañaba su actitud en aquellas circunstancias; a pesar de ello no pudieron impedir la consumación de tantos desafueros. La religiosidad de nuestro pueblo, su esfuerzo y sacrificio, hizo posible la rápida reconstrucción de los templos parroquiales y capillas, que se abrieron al culto en un plazo mínimo, quedando restablecida totalmente la normalidad religiosa en Pilona. Como caso excepcional puede considerarse el de San Juan de Berbío, aun cuando en el momento actual ha sido culminada la primera fase de la restauración y ya repican las campanas, como señalan las Crónicas Berbienses.
10.5. Época presente. Por considerar de interés el conocimiento de la situación actual, dentro de la edad contemporánea, de nuestras instituciones religiosas, se relatan en este capítulo dos aspectos de las mismas: el primero está dedicado a los cultos que se celebran en nuestras parroquias. En la segunda parte se incluye la relación de los templos que hoy existen en el municipio; su arquitectura es, en general, de tipología popular asturiana, siendo las capillas o ermitas de pequeñas dimensiones, conformadas por nave única cuadrangular y entrada por puerta en arco cerrada con reja de madera; las iglesias son de mayores dimensiones con plantas en cruz latina ó rectangular, con cabecera plana, pórtico lateral y delantero y torre campanario, del que carecen los templos más rurales.
1.5.1. Cultos en las Iglesias y Capillas de Pilona. Todas las parroquias del concejo, además de los cultos ordinarios (misas dominicales y en algunos días de la semana, rosarlo, bautismos, primeras comuniones, bodas y funerales), conmemoran con especial cariño cuatro fechas del año eclesiástico:
Ciclo de Navidad. En estas fiestas entrañablemente familiares, Natividad, Circuncisión y Epifanía, se celebran los correspondientes cultos con gran esplendor, las misas son solemnes con cánticos litúrgicos y villancicos y en todas ellas es adorado el Niño Jesús por todos los fieles, sin faltar el día de reyes un simbólico regalo para pequeños y mayores.
Ciclo Pascual. Comienzan los cultos de la Cuaresma el miércoles de ceniza, con la bendición e imposición de la ceniza en señal de duelo y penitencia, realizándose confesiones cuaresmales como preparación para la comunión Pascual y cultos especiales que culminan con los de Semana Santa (Conmemoración de la Pasión, Muerte y RESURRECCIÓN de Jesús). El Domingo de Ramos, primer día de la semana Mayor, se bendicen en el atrio los ramos y palmas y se lee el Evangelio de la «Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén», se forma la procesión para la entrada en el templo donde se celebra la eucaristía, en ella se relata la Pasión de Jesús. El Jueves Santo se celebra la Cena del Señor; terminada la misa se lleva procesionalmente la Hostia dentro de un cáliz hasta el Monumento, donde que expuesto para recibir la visita y oraciones de los fieles. Los cultos del Viernes Santo (Viernes de Dolor) se inician con un Vía Crucis generalmente matutino; antes de la celebración de la Pasión, se realiza la adoración de la Cruz y se toma el cáliz del monumento para llevarlo al altar en procesión silenciosa; la Pasión es relatada por tres diáconos ó sacerdotes: uno hace de historiador, otro de Jesús y el tercero de pueblo o de personaje distinto a Jesucristo. Con la bendición del fuego comienza el Oficio del Sábado Santo, después de encender las velas que portan los fieles, se entra en la iglesia, se prende el Cirio Pascual y se continúa con la celebración de la Vigilia Pascual. El Domingo de Resurrección se celebra con toda solemnidad la misa de Pascua, culminando los cultos de la Semana Santa con la fiesta principal del cristianismo.
Recientemente ha sido reorganizada, en Infiesto, la Cofradía del Cristo de la Misericordia, que esta Semana Santa (1.995) ha promovido los siguientes cultos: Viernes de Dolores, Procesión penitencial y Vía Crucis; Domingo de Ramos- Bendición de ramos en la plaza del Ayuntamiento, Procesión de palmas hasta la Iglesia y Santa Misa; Viernes Santo- Procesión del Santo Entierro.                      
Ciclo de Pentecostés. Se destacan en este tiempo litúrgico dos importantes fiestas: Corpus Chistri y Todos los Santos.
Corpus -Chistri. Coincidiendo en algunos casos con esta festividad y en otros con la de la fecha correspondiente a la advocación bajo la cual están las iglesias parroquiales, se celebra con toda solemnidad el Corpus Chistri (Fiesta Sacramental). Después de la misa cantada se realiza la procesión del Santísimo Sacramento, que una vez al año recorre los caminos de nuestras parroquias, para bendecir a sus gentes, campos y caserías en este día de gracias y adoración pública; en estas tradicionales fiestas se reúnen las familias de nuestros pueblos con otros deudos que acuden a estas celebraciones tan arraigadas en Pilona.
Todos los Santos. En todos los cementerios parroquiales, se celebra la festividad de los Santos con la misa de las Bienaventuranzas que se aplica en sufragio de todos los vecinos fallecidos. En este día de recuerdo y oraciones se reúnen, para la celebración de ¡a Eucaristía los actuales vecinos de las diferentes comarcas a los que se unen sus familiares que residen en otros puntos de Asturias y del resto de la península, para unirse a los suyos en esta fecha tan señalada.

Las capillas del concejo celebran, en las fechas correspondientes a las festividades de sus Santos titulares, cultos extraordinarios que al igual que en las fiestas Sacramentales, son motivo de reunión de los vecinos de cada lugar con sus familiares ausentes que, cada año, acuden a su tierra con motivo de tan tradicionales fiestas.
Las citadas manifestaciones religiosas no se reducen simplemente a actos sociales o de convivencia, pues la profunda fe de los piloñeses, transmitida de generación en generación y mantenida e impulsada por los celosos y ejemplares párrocos que a través de los tiempos han estado al servicio de los fieles en todo el arciprestazgo de Pilona, hace que las citadas celebraciones sean un real y verdadero culto tributado a Nuestro Señor Jesucristo.
1.5.2, Iglesias, Capillas y Ermitas del Concejo de Piloña. Para un mejor orden de exposición, siguiendo la metodología empleada hasta el momento en el presente trabajo, se relacionan los templos existentes en Pilona situándolos en las veinticuatro parroquias administrativas en que territorialmente está dividido el municipio,
01. ANAYO
01.1. Iglesia parroquial de Santa María de La Asunción.
Está situada en la aldea de Capareda, su fundación data del siglo X y no conserva vestigios de su antigua construcción, fue modificada en 1.177 por sus favorecedores, cónyuges Martín y María, a que alude la tallada roseta de piedra que se conserva sobre la entrada lateral del templo, la inscripción pide oraciones por las almas de dichos señores:
+ ERAMILLESIMA. CC. XV.
MARTINUS. MARÍA. M ...                         
VOS. ORATE PRO NOBIS.     

     

Ampliada a finales del siglo XIX, presenta nave única abo­vedada de cañón, y una puerta adintelada y arco de medio punto sobre impostas abren sacristía y baptisterio (la pila bautismal, antigua e interesante, está hoy situada en la nave a la entrada del presbiterio); al exterior tiene pórticos laterales con puertas de medio punto y a los pies una torre cuadrada, de poco valor artístico construida a principios del siglo XX en sustitución de la antigua de estilo románico asturiano, se adelanta para formar el campanario; está apoyada en tres arcos de piedra de medio punto, con impostas, si bien el anterior tiene rosca apuntada con guardapolvo.
En el centro de la cabecera plana hay un rosetón con vidriera emplomada, lo cual obliga a situar descentrada la ménsula de piedra que sirve de peana a la única imagen del presbiterio, que representa a Nuestra Señora de La Asunción.
La Fiesta Sacramental se celebra el 15 de agosto, festividad de La Asunción de la Virgen María, igualmente se solemniza el día 13 de junio (San Antonio de Padua).